WASHINGTON.- La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) comenzó ayer un encuentro de dos días sobre política monetaria, en momentos en que la debilidad de la economía estadounidense podría forzar a sus autoridades a elaborar un plan en caso de que las cosas empeoren. Tras el fin del encuentro, el banco central difundirá también sus nuevas proyecciones económicas trimestrales, las cuales serían revisadas a la baja para reflejar la reciente desaceleración de la actividad. Pero, los funcionarios reiterarían que esperan un repunte en el segundo semestre.
Luego de la ola de críticas que recibió cuando lanzó su segunda ronda de estímulo monetario, la FED es renuente a tomar nuevas medidas para reactivar la economía, sobre todo porque la inflación subyacente amenaza con acelerarse. Pero al mismo tiempo, las señales de debilidad de la economía, reflejadas en cifras sobre el empleo y la industria, dejarán en un segundo plano cualquier debate sobre un potencial retiro del estímulo monetario.
"Tendrán que reconocer que la recuperación se ha desacelerado, pero quieren evitar agitar las expectativas de un tercer alivio cuantitativo", dijo Ward McCarthy, economista de Jefferies & Co.
La Fed reiteraría su compromiso de mantener baja la tasa de interés por un período prolongado, mientras que también destacaría su intención de seguir invirtiendo lo recaudado con el vencimiento de los bonos, como una forma de preservar cierto estímulo. Además, tendrá que describir el panorama sobre la inflación con algunos matices, dado que los precios de la energía han bajado pese a que el costo de vida a nivel subyacente ha subido. Se esperan con expectiva las palabras de Ben Bernanke. (Reuter)